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Este blog, pretende ser un granito de arena para la construcción permanente de sueños
de un mundo mucho más humano, espero que todo aquel que lo
visite logre impregnarse de la bella labor docente y todo lo que ello implica.
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sábado, 9 de abril de 2011

Los niños/as siempre tienen algo interesante que decir

¿Cómo debe ser el castigo?

  • No debe ser físico, pero sí firme, es decir inmediatamente después de la falta, en forma breve, sin muchas explicaciones, ni gritos, Ej. ”Estuvo pésimo lo que hiciste así es que te vas a tu pieza por media hora y no verás tu programa favorito”.
  • El niño debe saber cuáles son aquellas conductas no deseadas por los padres y tener claro que será castigado cada vez que no respete las reglas.
  • No contradecir al que castiga delante del niño pues pierde autoridad y predisponemos al niño a manejar las situaciones.
  • Piense y evalúe antes de actuar, que prime la razón y no los impulsos, Ud. es el adulto.

ES IMPORTANTE TENER CLARO QUE LA SANCIÓN DEBE TENER RELACIÓN CON LA ACCIÓN REALIZADA POR EL NIÑO/A Y NO SER UN DESAHOGO DE LA IRA DEL ADULTO

¿Còmo lo podemos ayudar?

 Desde que estamos leyendo esta guía vamos bien, nos interesa, no debemos rotular al niño de “problema” y ser tolerantes con él.

• Debe ser evaluado por el neurólogo quien indicará el tratamiento y las conductas de manejo para los papás.
• Evitar los castigos físicos, burlas, o descalificaciones.
• Organizarle la vida y no alterar el programa: una hora fija para acostarse, para las comidas, las tareas, aun el fin de semana. Avisarle con tiempo si vendrán visitas a la casa, así se prepara y se calma.
• Estructurar la vida familiar.
 • Evitar sobre exigirle en el estudio, la competitividad. Debe estudiar por periodos cortos y darle un descanso.
• Permitirle que juegue bastante, practique deportes y gaste energías.
• Seamos afectuosos y comunicativos, procurando un ambiente armónico en el hogar.
• Felicitarlo cuando hace bien las cosas o se comporta adecuadamente.
• Poner reglas y respetarlas y también debemos ser consecuentes con nuestra actitud Y cumplir.
• No considerarlo como un hijo enfermo, sino como un hijo que necesita nuestra atención y con el que debemos ser más tolerantes. No permitir que otros parientes nos digan cómo tratarlos o como castigarlos.
 • Ojalá ubicarlo en un curso de 20 o 25 niños. Si no es posible conseguir el listado telefónico de sus compañeros del curso y consultarle a las mamás o a los niños, las tareas o contenidos que nuestro hijo no alcanzó a copiar.